México y Canadá se unen contra Trump; rechazan aranceles al acero y aluminio

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AGENCIAS

CIUDAD DE MÉXICO.-

México y Canadá unieron fuer­zas contra los aranceles impuestos por Donald Trump y respondieron con tasas impositivas a productos es­tadunidenses. El Presidente Enrique Peña Nieto y el primer ministro Justin Trudeau hablaron por teléfono este jueves, luego de que EU anunció gra­vámenes de 25 por ciento al acero y 10 por ciento al aluminio para México, Ca­nadá y la Unión Europea a partir de hoy. Entre las medidas que anunció el go­bierno mexicano está imponer arance­les a lámparas, embutidos manzanas, uvas, arándanos y quesos de EU. Cana­dá dijo que impondrá tarifas de 25 por ciento al acero y aluminio procedente de la Unión Americana. El secretario de Re­laciones Exteriores, Luis Videgaray, ex­presó al secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, el rechazo de México a su aplicación unilateral de aranceles anun­ciada este jueves.

México y Canadá se unen contra aranceles

Ambos países rechazaron la impo­sición de EU de tarifas al aluminio y el acero, y anunciaron contramedidas

Los gobiernos de México y Cana­dá unieron fuerzas contra las medidas arancelarias de Estados Unidos a las importaciones de acero y aluminio, y de­cidieron responder con impuestos recí­procos a los productos estadunidenses.

El Presidente Enrique Peña Nieto y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, expresaron su rechazo a la imposición comercial del gobierno de Donald Trump, acordando reaccionar de forma inmediata con medidas com­pensatorias proporcionales.

Ambos funcionarios sostuvieron una conversación vía telefónica luego del anuncio de Estados Unidos de apli­car aranceles de 25 por ciento a las im­portaciones de acero y de 10 por ciento al aluminio, tanto a México, Canadá y la Unión Europea, a partir de este día.

Los países que comparten frontera con suelo estadunidense habían que­dado exentos de esta medida bajo la condición de lograr un pacto favora­ble en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), lo cual no se cumplió.

Y es que durante los cabildeos del TLCAN, México y Canadá rechazaron las propuestas más controvertidas de Estados Unidos, como los cambios en la regla de origen del sector automotriz, la cláusula de extinción quinquenal, los rubros sobre solución de controversias comerciales y la temporalidad de pro­ductos agrícolas.

Contramedidas

Entre las disposiciones que anunció el gobierno mexicano están imponer aranceles a productos estadunidenses como aceros planos, lámparas, pierna de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, aránda­nos y quesos.

La medida estará vigente mientras el gobierno estadunidense mantenga los aranceles a aluminio y acero.

Canadá impondrá tarifas de 25 por ciento al acero y aluminio que importa a Estados Unidos, así como a más de 100 productos de ese país a partir de hoy y hasta que ese país corrija su decisión.

También iniciará una consulta pú­blica sobre los productos estaduni­denses incluidos en dos listas, a los que aplicaría tarifas arancelarias, para co­nocer la opinión de los canadienses y cómo esto les puede afectar.

Los impuestos compensatorios equivalen 12 mil 800 millones de dóla­res de EU.

Canadá presentará además una querella ante los tribunales del TLCAN y de la Organización Mundial de Co­mercio.

Peña Nieto y Trudeau “reiteraron su compromiso de continuar en estrecha comunicación, trabajando coordina­damente para defender un comercio internacional libre y basado en reglas, incluyendo la exitosa modernización del TLCAN”. Trudeu confió que en al­gún momento prevalecerá el sentido común por parte de la administración de Donald Trump.

Amenazas cumplidas

Bajo el argumento de reducir el déficit comercial de Estados Unidos, el secretario de Comercio de ese país, Wilbur Ross, anunció ayer que a partir de hoy entran en vigor los aranceles de 25 por ciento para las importaciones de acero y de 10 por ciento para las de alu­minio aplicables a México, Canadá y la Unión Europea.

México y Canadá habían quedado exentos bajo la condición de alcanzar un “buen acuerdo” en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, pero Ross reconoció que “no hay fecha pre­cisa en la que puedan ser concluidas las pláticas”, por eso no hay prórroga.

En un comunicado, la Secretaría de Economía lamentó y reprobó la deci­sión de Estados Unidos bajo el criterio de seguridad nacional.

México ha indicado en reiteradas ocasiones que este tipo de medidas ba­jo el criterio de seguridad nacional no son adecuadas ni justificadas”, se lee en el comunicado.

“Recordó que el acero y el aluminio contribuyen a la competitividad de va­rios sectores estratégicos y altamente integrados en América del Norte, como el automotriz, el aeroespacial, el eléctri­co y electrónico, entre otros, destacó la institución.

Manotazo de EU, por TLCAN

La aplicación de aranceles por par­te de Estados Unidos al acero y alumi­nio de México “es un manotazo en la mesa o una patada por parte del gran­dote, cuando la razón le falla”. El pro­blema es que “la rabieta” por la falta de acuerdo en el TLCAN podría demorar mucho tiempo y lo peor es que es po­co factible una solución dentro del Ór­gano de Apelaciones de la OMC, toda vez que la administración Trump se ha encargado de desmantelarlo al irlo dejando sin jueces poco a poco ya que no accede al reemplazo de los que van saliendo, afirmó el experto Horacio A. López Portillo.

El socio del Despacho Vázquez Ter­cero y Zepeda enfatizó que “es ilógico pensar que las importaciones de ace­ro y aluminio están afectando negati­vamente al mercado de EU cuando los productores dicen que tienen un défi­cit que necesitan las importaciones”.

Bajo el TLCAN ambos productos tenían tasa de arancel cero.

“Lo que es increíble que es que se utilice la sección 232, la cual autoriza la aplicación de medidas de comercio como una manera de defender la segu­ridad nacional de EU. En el mismo sen­tido las autoridades de México podrían argumentar que el maíz o el cerdo de EU afectan nuestra seguridad nacio­nal porque los norteamericanos nos están envenenando. Este es el nivel de absurdo que tiene la aplicación de las medidas. Es una patada fuerte porque la pueden hacer”, subrayó.

Explicó que el TLCAN tiene ex­cepciones a la aplicación de aranceles cuando hay motivos extraordinarios, cuando se afecta negativamente y de manera desleal a la economía de un país, como el dumping o amenaza a la seguridad nacional.

“La medida podrá permanecer mientras no sea impugnada en la OMC, pero si EU está haciendo todo lo posible por debilitar el sistema de resolución de controversias, entonces no le importa a la administración de Trump”, indicó.

Tanto el TLCAN como la OMC per­miten medidas espejo cuando una de las partes actúa en contra del marco legal de manera paralela a la aplicación temporal.

La OMC establece un plazo de tres meses para consultas y, de no haber acuerdo, se solicita la integración de un panel de resolución de controversias. Cuando ello ocurra este panel lo va a impugnar al órgano de apelaciones, pe­ro dicho órgano ya no podrá funcionar porque para fines de 2019 no tendrá si­quiera tres miembros, de un total de sie­te, porque no se han renovado los cargos de los jueces del órgano de apelación.

Europa apuntará a estados votantes de Trump

La Unión Europea se prepara pa­ra dar a conocer la lista de mercancías estadunidenses que serán gravadas a partir de este mes, y que, de acuerdo con fuentes comunitarias, afectará en algunos casos a varios estados agríco­las donde la mayoría votó por el hoy presidente Donald Trump en 2016.

La propia Ley de Talión europea se completará con una demanda que se prevé sea presentada hoy ante el Órga­no de Solución de Controversias de la OMC, organización internacional cri­ticada por el presidente estaduniden­se, cuya reforma fue ofrecida por los mandatarios europeos a Trump en un intento por evitar los aranceles al alu­minio y al acero, que finalmente se hi­cieron realidad.