ONU denuncia desapariciones en Nuevo Laredo a manos de una fuerza federal

Edicion Impresa

CIUDAD DE MÉXICO.-

La ONU instó a las autoridades mexicanas a tomar medidas urgen­tes para poner fin a las desapariciones forzadas en Nuevo Laredo y sus alre­dedores, y aseguró que existen “fuertes indicios” de que estos crímenes fueron cometidos por una fuerza federal de se­guridad.

El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, hizo este llama­do después de que su representación en México documentara la desapari­ción de 21 hombres y 2 mujeres en Nue­vo Laredo, Tamaulipas, entre febrero y el pasado 16 de mayo.

Sin embargo, una organización lo­cal de derechos humanos afirma que han sucedido al menos 40 desaparicio­nes en ese período.

De acuerdo con testimonios recibi­dos por la ONU, las desapariciones ha­brían sido perpetradas por miembros de una fuerza de seguridad federal.

Las personas habrían sido deteni­das por personal uniformado mientras caminaban o circulaban por carreteras y, según la información recibida, se han encontrado varios vehículos al lado del camino, quemados y tiroteados.

“Muchas de estas personas habrían sido detenidas arbitrariamente y desa­parecidas mientras realizaban su vida cotidiana. Es particularmente horro­roso que al menos cinco de las víctimas sean menores, tres de ellas muy jóve­nes, tan sólo de 14 años”, señaló Zeid.

“Estos crímenes, perpetrados du­rante cuatro meses en un solo munici­pio, son indignantes”, recalcó.

El alto comisionado señaló que, a pesar de la amplia información y evi­dencia existentes, las autoridades mexicanas han avanzado poco en la localización de las personas desapare­cidas y en la investigación de lo que les ha sucedido.

En algunos casos, las familias han emprendido sus propias búsquedas, sin ningún tipo de protección, y así han encontrado hasta la fecha los cuerpos de al menos seis víctimas.

Varias personas que atestiguaron los hechos han sido amenazadas y una fue desaparecida durante dos días.

“Es vital que las autoridades mexi­canas realicen una búsqueda efectiva de las personas cuyo paradero aún si­gue siendo desconocido y que lleven a cabo una investigación diligente, inde­pendiente y completa para esclarecer los hechos, identificar a los responsa­bles y garantizar que sean llevados ante la justicia”, sostuvo Zeid.

“También deben otorgar protec­ción a testigos y defensores, y proveer asistencia a los familiares de las vícti­mas”, añadió.

El 10 de mayo, la Comisión Nacio­nal de Derechos Humanos emitió me­didas cautelares, entre otras, a la Secre­taría de Marina, para proteger a la po­blación civil de Tamaulipas, pero aun así al menos tres desapariciones ocu­rrieron posteriormente, según la ONU.

“Es extremadamente preocupante que estas desapariciones forzadas se produzcan pocos meses después de la aprobación de la Ley General de Desa­pariciones”, señaló el alto comisionado.

Lo que ha estado sucediendo en Nuevo Laredo es una prueba crucial para verificar si esta nueva ley repre­senta realmente el cambio que su adopción promete o si las desaparicio­nes forzadas continuarán, seguidas de impunidad y falta de reparación a las víctimas”, destacó.

“En este sentido, recordó que los “estados tienen la obligación de garan­tizar la seguridad de la población”.