Sube la cifra de muertos por represión en Nicaragua

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AGENCIAS

MANAGUA.-

Tres personas perdieron la vida y varias más resultaron heridas en Nica­ragua como producto de la represión ejercida la noche del jueves por fuerzas policiales y de miembros de la Juventud Sandinista, informaron diversas fuentes.

Dos jóvenes y un hombre se suma­ron a la lista de fallecidos que hasta el miércoles la Comisión Permanente de Derechos Humanos ubicaba en 63.

Las víctimas recibieron impactos de bala en medio de ataques contra la Universidad Politécnica de Nicaragua, la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y los alrededores de éstas.

“Carlos Alberto Miranda, de 19 años recibió un disparo en el corazón, muriendo instantáneamente y Kevin Joel Valle, también de 19 años recibió otro impacto de bala en el mismo es­cenario de violencia instaurado en la zona del distrito seis”, informó el por­tal oficial El 19 Digital, que atribuye la muerte a “pandilleros o terroristas de la derecha”.

El mismo medio agregó que Alejan­dro Estrada Vega, de 53 años, perdió la vida después de recibir un disparo en uno de los dos recintos que se encuen­tran ocupados por estudiantes que exi­gen la salida del Presidente Daniel Or­tega del poder.

“Los muertos y los heridos que te­nemos son producto de ataques, tan­to de la Juventud Sandinista como de la Policía. Nos están reprimiendo y lo hacen al caer la tarde o ya en la noche”, dijo a la televisión local uno de los estu­diantes que brinda servicio de enfer­mería en la protesta.

El segundo jefe de la Policía de Ni­caragua, comisionado Francisco Díaz, habló a la oficialista Nueva Radio Ya y negó que hubiese presencia policial cerca de los recintos universitarios. Sin embargo, AP pudo constatar moviliza­ción de antimotines y guardias operati­vos en los alrededores, mientras que en redes sociales circularon y fotos que lo confirman.

En diferentes partes de Nicaragua se hacen sentir más protestas.

En el empalme de San Pedro de Ló­vago, 190 kilómetros al este de Mana­gua, se instalaron tranques de carre­tera desde la tarde del jueves. A eso se han sumado otros municipios vecinos como Santo Domingo y Juigalpa. Igual­mente se registran cierres de vialidades en los municipios de Catarina y Masa­ya, al sureste de la capital, y Ticuantepe, una vía clave de entrada a Managua pa­ra traer productos de consumo diario.

Las protestas iniciaron como ma­nifestaciones estudiantiles contra una reforma a la seguridad social, pero la represión y detención arbitraria de los participantes causó indignación popu­lar y extendió la movilización a todo el país, que se ha mantenido viva desde el 18 de abril, incluso con tres marchas multitudinarias en las que el grito de la población ha sido “que se vayan” en re­ferencia a Ortega y su esposa, Rosario Murillo.

El viernes por la tarde, la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Huma­nos de la ONU demandó a Nicaragua que permita recopilar información de primera mano sobre la situación.

Asimismo, expresó su preocupa­ción por la violencia desatada la ma­drugada anterior.

“Nos preocupa que la situación en Nicaragua continúa siendo volátil. Se­gún información recibida de fuentes confiables, hasta la fecha más de 45 personas -la mayoría de ellos estudian­tes, dos agentes de policía y un perio­dista- han muerto en conexión con las protestas que comenzaron a mediados de abril”, dice una nota de prensa de esa oficina en Ginebra.

ONU pide que la deje investigar muertes en protestas

La oficina de derechos humanos de Naciones Unidas pidió a Nicaragua que deje ingresar a sus representantes al país para reunir evidencia sobre la muerte de decenas de estudiantes en protestas, dijo el viernes la portavoz Ra­vina Shamdasani.

“Estamos preocupados por la ines­table situación en Nicaragua donde, se­gún información de fuentes creíbles, has­ta la fecha al menos 47 personas -la ma­yoría estudiantes, así como dos oficiales de policía y un periodista- han muerto en conexión con protestas que comenza­ron a mediados de abril”, afirmó.

Después de una violenta represión por parte de la policía, miles de manifes­tantes salieron a las calles de Managua a exigir la renuncia del presidente Daniel Ortega, un exguerrillero izquierdista a quien sus críticos acusan de intentar es­tablecer una dictadura familiar.

Las protestas comenzaron como reacción a reformas a la seguridad so­cial, pero se ampliaron para incluir de­mandas de justicia por las muertes.

“El 7 de mayo, nosotros les pedimos oficialmente a las autoridades nicara­güense que nos otorguen el acceso al país para que podamos, en línea con el mandato de la Oficina de Derechos Hu­manos de la ONU, reunir información de primera mano sobre lo que sucedió durante las protestas y reanudar con­tacto con las autoridades y otros en el país”, dijo Shamdasani.

La ONU está esperando la respues­ta del gobierno, agregó en un reporte de prensa.

La portavoz dijo que el organismo notó que la Asamblea Nacional Nicara­güense había creado una comisión de la verdad para investigar las muertes y las acusaciones de tortura y desapari­ciones forzadas durante las protestas.

“Para que sus investigaciones sean creíbles, la comisión debe ser indepen­diente y capaz de conducir su trabajo de manera transparente e imparcial”, concluyó Shamdasani.

El Departamento de Estado dijo que Estados Unidos está muy preocu­pado por la crisis en Nicaragua y con­denó la violencia. “Los responsables por las muertes y otros abusos y viola­ciones a los derechos humanos deben ser llevados ante la justicia”, sostuvo.