Álvarez Cuevas inaugura parque histórico Cruz Azul

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LUCIO SILVA DÍAZ

LAGUNAS, OAXACA.-

El pasado fin de semana, el director general de la Cruz Azul SCL, licenciado Guillermo Álvarez Cuevas, acompaña­do del gerente general de la Cruz Azul SCL Lagunas, ingeniero Pablo Resén­diz García, quien llegó acompañado de su esposa Magdalena Gómez de Re­séndiz, así como integrantes de los ho­norables consejos de Administración y Vigilancia y gerente de las cooperativas del núcleo cementero de Lagunas e in­vitados especiales, como los estudian­tes del CECA que se unieron a este acto social.

Enseguida el maestro de ceremonia José Antonio Ayala Ayala llamó al inge­niero Adolfo Cabrera Alvarado, quien señaló lo siguiente:

“Agradeciendo la oportunidad que se me brinda considero un gran honor poder participar en este evento en el que los recuerdos se amontonan en la mente al trasladarse en el tiempo has­ta el punto donde comienza la historia de esta planta en el año de 1942, podría pasarme horas contando los aconte­cimientos de la época pero aunque la emoción me invade la premura del momento me obliga a ser moderado en mi participación, fueron dos años lo que duró la construcción de la fábrica, los trabajos se iniciaron a fines de 1941 y el 2 de noviembre de 1943 sale el pri­mer saco de cemento y poco después el primer cargamento con destino a la casa Castellanos en Coatzacoalcos, fue inaugurada formalmente el 4 de enero del 1944, este espacio representa el pro­ceso de elaboración del cemento que se utilizaba en esos años y que los avances técnicos han obligado a modernizar hasta llegar a ser lo que vemos instala­do en la planta para poder competir en el mercado.

Ciertamente las herramientas eran básicas y los equipos lo mejor que se te­nía, pero algo que nos caracterizaba y que en toda época debe prevalecer es la voluntad para realizar el trabajo, sacar el mayor proyecto de los recursos con que se cuenta y obtener el mejor re­sultado, eran tiempos de carencias, las rutas de acceso muy accidentadas, los medios de trasporte limitados, las con­diciones de trabajo bastante difíciles, pero con todo y eso la satisfacción del deber cumplido se ponía de manifiesto y cada jornada laborada era un peque­ño logro que se sumaba a nuestra esen­cia cooperativista.

El cooperativismo sembrado en te­rreno donde el tequio es una forma de vida dio frutos rápidamente y los tra­bajadores hombro con hombro en una labor que en la visión actual se conside­ra grandiosa, levantamos y pusimos en marcha una planta cementera que dio origen y sustento a esta comunidad y alas que la rodean, hoy con tecnología de punta y los recursos necesarios pa­ra llevar a cabo cualquier trabajo, las cosas parecen más fáciles mas no por eso dejemos de sentir esa pasión por lo que hacemos, por lo que invito a todos a conocer la historia, los orígenes de la cooperativa valorar lo que se tiene y así poder conservarlo para el bienestar de las futuras generaciones.

Una felicitación a quien tuvo la idea de la construcción de este parque a quienes lo hicieron posible y al licen­ciado Guillermo por apoyar el proyec­to a quien le pido conservar la unidad, promover el diálogo y la disciplina y trabajar mutuamente por el bienestar común.

Doy gracias a Dios la oportunidad que me brinda de haber participado en la siembra de los cimientos, verla crecer y ser testigo de los frutos de esta gran empresa que muchas satisfaccio­nes y beneficios nos ha dado, muchas gracias”.

Más adelante, el socio jubilado En­rique Antonio Alvarado dijo: “lograr lo que ahora disfrutamos no fue tarea fá­cil, un arduo camino siendo la solida­ridad y la voluntad férrea de nuestros antecesores de Hidalgo y Oaxaca en ese entonces había que crear, construir, luchar para superar las adversidades y lograr el sueño de tener una fuente de empleo en nuestra comunidad, solos podemos hacer muy pocos, unidos po­demos hacer mucho.

La creación de este parque cum­ple un doble propósito, por un lado la actualización de tecnología con una nueva línea de producción en nues­tra planta requiere de espacio para su ejecución y derivado de esto la admi­nistración general de la cooperativa a través del licenciado Guillermo Álvarez Cuevas solicita en el mes de septiem­bre del 2017 que la primera linera de producción pueda ser ubicada en un lugar visible de nuestra comunidad, como símbolo que da fe de la historia de Cruz Azul en el estado de Oaxaca, es por ello que se aprovecha este jardín y se erige éste porque con el horno nú­mero 1 y equipos auxiliares todos los equipos y maquinaria aquí mostrados son piezas originales, recuperados del proceso, sólo la chimenea es estructu­ral y se le instalarán varillas originales al igual que el cenicero que es una répli­ca con tabiques auténticos, el andador de adoquines forma nuestro emblema las bases y guarniciones son CEMEN­TO CRUZ AZUL, la góndola proce­dente de Bedford, Inglaterra, con años de fabricación 1865 1970 conocida en ese tiempo con vagoneta transporta­ba la piedra caliza de la cantera hacia el triturador, esta piedra era extraída por la fuerza humana posteriormen­te la góndola sería remolcada por una maquinita conocida como la Tehua­nita, para reducir de tamaño, la piedra hombre se depositaba al triturador de caliza Allis Chalmers procedente de Estados Unidos con año de fabricación 1930 y con capacidad de 20 TPH y para reducir otras materias primas se utili­zaba el quebrador Cedar Rapids de 75 TPH y el pulverizador de martillos de la misma marca de 20 TPH, el horno número 1 de la marca Allis Chalmers producía 100 toneladas por día este equipo fue fabricado entre 1910 y 1920, la grúa viajera instalada en 1942 es una grúa de puente con almeja bivalva de dos cables y era el medio de transporte para materias primas y Clinker hacia las tolvas tanto de moliéndola de cru­do como de cemento, el molino de ce­mento Allis Chalmers de 8 TPH recibía al clinker del horno y agregados para la producción del cemento, la envasado­ra de cemento ST Regis contaba con una capacidad de 10 TPH a diferencia de las envasadoras Haver actuales que son para 120 TPH el trackmobile era el encargado de llevar los furgones del interior de fábrica a las vías del ferro­carril y contaba con una capacidad de arrastre para 7 furgones de 100 tone­ladas cada uno, todos los equipos del proceso son muy importantes pero quienes participamos en la fabricación del cemento sabemos que el horno es el corazón del proceso porque intervie­ne para dar el toque fino en la calidad de nuestro producto, es por eso que es de suma importancia profundizar en su evolución, 1, en esa época para cal­cinar se utilizaba el combustóleo, 2, la energía eléctrica utilizada se generaba por medio de turbinas de vapor, 3, an­teriormente no se tenía el control de las emisiones de polvo, ya que se realizaba por tiro natural, 4, el horno que ustedes observan cuenta con las característi­cas originales, carátula de transmisión principal corona piñón, sus cuatro llantas sello de alimentación y descar­ga, ceniceros, chimenea elevador de alimentación y para poder reinstalar el horno se optimizó utilizando sólo el 36% de su longitud original, 5, en la chimenea el logotipo de aquella decía Cruz Azul, cemento mexicano nuestro orgullo mejor que el extranjero.

Finalmente agradecemos la partici­pación de todo el personal de esta plan­ta y la confianza de la gerencia general y de la dirección general de cooperativa la Cruz Azul, no olvidemos que debe­mos sentirnos comunidad y nuestros visitantes siéntanse parte de este lega­do, ya que es de todos.

Este parque conmemora la respon­sabilidad y esfuerzo compartido de quienes conformaron la fuerza laboral de este sueño, gracias a Dios a partir de ese momento se generó un com­promiso ineludible de todos nosotros para preservar y acrecentar esta fuente de trabajo, somos una gran familia, so­mos amigos, somos luchadores, somos agradecidos con la vida, somos coope­rativistas y en este día nos remontamos aquella época, somos Cruz Azul, Oaxa­ca 1942, un sueño hecho realidad”.

Enseguida el licenciado Guillermo Álvarez Cuevas, emocionado dijo que “el 27 de abril de 1940, la asamblea ge­neral de socios de la cooperativa Cruz Azul SCL en Jasso, Hidalgo, aprobó el proyecto de construcción de una nue­va fábrica de cemento en la región Ist­mo de Tehuantepec, esto constituía un gran reto, ya que la región contaba con ricos yacimientos de materia prima, sin embargo las condiciones eran total­mente adversas por su difícil acceso, ya que sólo se podía llegar a Lagunas por tren, por lo que el 19 de marzo se dio inicio este gran proyecto, hoy la nueva generación de la sociedad cooperativa de este núcleo cementero vivirá el ini­cio de este sueño que nació en el año de 1942 al iniciarse la construcción del horno número 1, después de dos años se logró la producción de cemento cu­briéndose el primer envío a la ciudad y puerto de Coatzacoalcos, Veracruz, con el primer logotipo que decía Ce­mento Mexicano Cruz Azul, orgullo nacional mejor que el extranjero, el pri­mer horno siguió produciendo cemen­to gris hasta el 4 de diciembre de 1982, en 1985 al 86 se inició la producción de cemento blanco, a partir de esa fecha se construyeron otros tres hornos, hoy se da inicio al horno número 5 con el cual se elevará la producción de cemento Cruz Azul, por lo que invito a los socios e invitados especiales a develar las pla­cas donde se marca la historia del pri­mero horno que hizo realidad el sueño que vivimos y que gracias al esfuerzo de la sociedad cooperativa que sin espe­rar más que el progreso de las nuevas generaciones no desmañaron y hoy la Cruz Azul SCL es el corazón industrial de la zona norte del Istmo”.

Posteriormente Álvarez Cuevas, acompañado del ingeniero Pablo Re­séndiz García y sociedad asistente, rea­lizaron un recorrido por este parque histórico que podrá ser frecuentado por visitantes que lleguen a Lagunas y así conozcan la historia de lo que es hoy este emporio cementero.