Senado prioriza en materia de equidad de género

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EXCÉLSIOR

CIUDAD DE MÉXICO.-

Lejos de las luces que encendieron las reformas estructurales y los cam­bios para garantizar una mejor protec­ción a las víctimas del delito, el trabajo legislativo para que México avance en materia de equidad y género se colocó en el primer lugar de atención del Sena­do en los últimos seis años, pues fueron 40 las leyes y reformas vigentes en ma­teria de equidad y género que procesó.

De acuerdo con la numeralia del trabajo realizado por el Senado en los últimos seis años, el tema de equidad y género registró 40 productos legis­lativos, seguido por Justicia, con 39 or­denamientos vigentes; los cambios en materia de salud sumaron 35 y en ma­teria económica fueron 31, con lo cual la atención al cambio cultural mexica­no en materia de equidad de género fue el primer lugar.

Además de la reforma propuesta por el Presidente de la República pa­ra garantizar que 50 por ciento de las candidaturas a los puestos de elección popular sean para las mujeres y se ter­mine en ley con el fenómeno llamado Juanitas, que consistió en que los hom­bres entraban como suplentes de las mujeres y luego las obligaban a pedir licencia para que ellos ocuparan una curul de diputados o un escaño de se­nador, también hubo diversos cambios para tratar de incidir en la cotidianidad nacional.

Además de la reforma propuesta por el Presidente de la República para garantizar que 50% de las candidaturas a los puestos de elección popular sean para las mujeres y se termine en ley con el fenómeno llamado Juanitas, que consistió en que los hombres entraban como suplentes de las mujeres y luego las obligaban a pedir licencia para que ellos ocuparan una curul de diputados o un escaño de senador, también hubo diversos cambios para tratar de incidir en la cotidianidad nacional.

Además de la reforma propuesta por el Presidente de la República pa­ra garantizar que 50 por ciento de las candidaturas a los puestos de elección popular sean para las mujeres y se ter­mine en ley con el fenómeno llamado Juanitas, que consistió en que los hom­bres entraban como suplentes de las mujeres y luego las obligaban a pedir licencia para que ellos ocuparan una curul de diputados o un escaño de se­nador, también hubo diversos cambios para tratar de incidir en la cotidianidad nacional.

Protección

Una más se refiere a establecer co­mo principio básico en las relaciones de consumo la protección contra la publicidad engañosa, abusiva o que muestre estereotipos sexistas, degra­dantes o peyorativos sobre las mujeres, métodos comerciales coercitivos y des­leales, así como contra prácticas y cláu­sulas abusivas o impuestas en el abas­tecimiento de productos y servicios.

Esa reforma dice que “se entiende por información o publicidad enga­ñosa aquella que presente acciones, símbolos o expresiones que atribuyan o asocien características denigran­tes de exclusión, de sumisión, de ra­cismo, de burla, de animadversión o cualquier otra forma de discrimina­ción hacia el género femenino”.

Otra fue para ampliar los sujetos de asistencia social preferente e incluir a las madres solteras, las víctimas de abandono o violencia de género y de abuso sexual, que requieran de servi­cios especializados para su protección y su plena integración al bienestar.

Está también el derecho a la lac­tancia y las facilidades que se deben brindar a las madres trabajadoras para amamantar a sus hijos.

Lo ganado en el senado

  • Se terminó con el fenómeno denominado Juanitas, en el cual hombres usaban a mujeres para ganar algún cargo de elección po­pular y luego eran obligadas a pe­dir licencia; los suplentes eran ge­neralmente hombres.
  • También está la obligación del Estado de implementar me­didas que aseguren la concilia­ción del trabajo y de la vida per­sonal y familiar de las mujeres y los hombres, así como el fomento de la corresponsabilidad en las la­bores domésticas y en la atención a la familia, y la implementación de acciones y programas tendien­tes a fomentar el respeto de los derechos, las libertades, la igual­dad entre mujeres y hombres, así como el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los princi­pios democráticos de convivencia.
  • Otra más es para crear la deno­minación de “Modalidades de la violencia” para introducir a defi­nición de violencia política como aquellas acciones o conductas agresivas cometidas por una o va­rias personas, por sí o a través de terceros, que causen daños con­tra una o varias mujeres y/o sus familias.