Sacerdote violenta a la sociedad católica

Edicion Impresa

  • LUCIO SILVA DÍAZ
  • EL BARRIO DE LA SOLEDAD.-

Integrantes de la comunidad católi­ca de Lagunas y de varias agencias del municipio de El Barrio de la Soledad, entregaron a este diario un escrito don­de señalan que en el mes de septiembre del 2016, la sociedad católica asistió a la parroquia de la Virgen de Guadalupe que se encuentra en el núcleo cemen­tero de Lagunas, para darles la bienve­nida al párroco Juan Manuel Guerrero Muñoz, quien ofreció su primera misa dominical por lo cual fue felicitado por los asistentes que lo invitaron a sentirse como en familia.

Sin embargo, al paso de los días se dieron cuenta que el sacerdote Gue­rrero Muñoz traía ideas extrañas que rompía la armonía que existió con sa­cerdotes anteriores, el personal laico comenzó a quejarse por las ideas del nuevo párroco, por lo que se hizo el reporte a la Diócesis de Tehuantepec donde el obispo Óscar Campos Contre­ras, después de escucharlos al parecer olvidó las promesa de llamar a cuenta al sacerdote de sus diócesis, por lo que acudieron nuevamente ante el admi­nistrador de esta sede Lucio Santiago Santiago, a quien le pidieron le investi­gara el mal comportamiento del párro­co Manuel Guerrero Muñoz, sólo que este representante de la Iglesia Católi­ca se concretó a pedirle a los quejosos fueran prudentes y humildes, ya que el párroco no era monedita de oro.

Lamentablemente las quejas llega­ron a oídos del sacerdote Juan Manuel Guerrero Muñoz que se volvió más agresivo con la sociedad católica, a tal grado que en las eucaristías impedía que familias tomaran fotos de un ma­trimonio, 15 años u otro festejo.

Por ejemplo, en la reciente repre­sentación de la pasión de nuestro Se­ñor Jesucristo, por orden del párroco los peregrinos no se detuvieron en un altar, esto causó enojo de la familia ca­tólica y lo peor el sacerdote en plena procesión jaloneó a la madre del me­nor que representaba al niño Jesús, só­lo porque la mujer quiso tomarle un video a su pequeño hijo, en tanto en la iglesia de Los Almoloya después de casar a una pareja invalidó la boda só­lo porque un testigo no llegó a firmar el acta y lo hacía un familiar, ya que su pariente estaba enfermo, esto causó que la jovencita sufriera una crisis y se desmayara, por lo que los familiares de los desposados a punto estuvieron de golpear al sacerdote que se refugió en la sacristía, éstos y otros errores están alejando a los feligreses católicos y hoy con mayor razón, ya que Juan Manuel Guerrero Muñoz se llevó las imágenes de la parroquia de la guadalupana a la iglesia de San José Obrero, ahí desde el púlpito ha comenzado a vociferar con­tra la sociedad cementera de la Cruz Azul, movido al parecer por personas que dejaron de trabajar en el núcleo cementero debido a su mal comporta­miento.

Se dice que este grupúsculo leales a la doctrina que tiene el padre Juan Manuel Guerrero lo acompañan ahora promoviendo fiestas paganas y calen­das que son encabezadas por el grupo de un tal ingeniero Víctor, que con ha­lagos ha logrado envanecer al párroco que en las reuniones con esta dizque sociedad católica consumen bebidas embriagantes, y al parecer el párroco está siguiendo sus pasos, es vergonzo­so ver cómo el sacerdote ahora no pi­de una cooperación para alguna obra, ahora quiere imponer un diezmo y los encargados de entregarlo serán los ni­ños.

“Por esto y estas arbitrariedades, de no tomar cartas en el asunto el titular de la Diócesis de Tehuantepec, la socie­dad católica podríamos cerrar las dos iglesias y de ser necesario correremos al párroco que sólo llegó a causar divi­sión entre la sociedad católica”, señala­ron nuestros entrevistados que como señalamos entregaron el escrito a este corresponsal y que dejaron una copia que ya fue enviada, tanto al titular de la Iglesia Católica en la Ciudad de Oaxa­ca, como en la Ciudad de México don­de exigen el cambio de este párroco.