Continúa sin operar el CEJUM en el Istmo

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EXISTE UNA SEDE alterna para la atención de casos de mujeres violentadas, sin embargo no cuenta con lo necesario para poder ejercer una atención adecuada

JOSÉ LUIS LÓPEZ

JUCHITÁN.-

 

La activista defensora de los De­rechos Humanos de las Mujeres del Istmo, Celia Mendoza Reyes, dio a co­nocer que a cuatro años de haberse anunciado la construcción del Centro de Justicia para la Mujer, este proyecto aún no ha concluido y el número de fe­minicidios sigue en aumento.

Indicó que existe una sede alterna para la atención de casos de mujeres violentadas, sin embargo no cuenta con lo necesario para poder ejercer una atención adecuada, por lo que se sigue haciendo uso del Ministerio Pú­blico tradicional.

“El Centro de Justicia de la Mujer lleva cuatro años sin abrirse, y en esos cuatro años han aumentado los femi­nicidios en un 70 por cierto, en las vio­laciones a niñas igual han incremen­tado, o sea que ha hecho mucha falta más que los drenajes, más que las pa­vimentaciones a eso voy otra vez, que se preocupan más por obras que por las acciones que pudieran favorecer la vida de las mujeres, porque aquí en el istmo no me va dejar mentir la ciu­dadanía y sobre todo las mujeres, no tienen a dónde acudir a levantar sus denuncias”.

El Centro de Justicia para la Mujer se construye en los terrenos de la ex arrocera en Juchitán, y se tenía previs­to que se inaugurara el pasado mes de enero, sin embargo continúa su proce­so de construcción.

“Estamos viendo que se están reto­mando los trabajos para la construc­ción del edificio, pero en lo que está ese proceso deberían de implementar una atención inmediata, porque el CEJUM no es la construcción, lo que se nece­sita es la atención, existe una oficina alterna donde se están brindando los servicios, pero es un servicio muy pau­pérrimo, tan es así que las mujeres pre­fieren continuar poniendo sus denun­cias con el Ministerio Público, porque ahí la atención no es la correcta”.

Indicó que se han detectado nue­vas formas de violencia hacia las mu­jeres, y ya no es únicamente el esposo o la pareja quien ejerce la agresión ha­cia este sector. “Últimamente hay dos casos aquí en el Istmo que son femini­cidios hechos por mujeres, entonces aquí ya está abarcando un tema desfa­vorable”.