Con ánimo, se preparan para la pesca de escama en Salina Cruz

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ALGUNOS PESCADORES REALIZAN esta actividad por ser poco redituable dado el elevado precio del diesel

ALFREDO ACEVEDO PETRIZ

SALINA CRUZ.-

Para sobrevivir en la temporada de veda del camarón impuesta desde el 10 de marzo, algunos pescadores de Sali­na Cruz saldrán a la pesca de escama, actividad poco redituable dado el ele­vado precio del diesel que rebasa los 18 pesos por litro.

En el muelle pesquero de Salina Cruz, los 39 barcos que componen la flota camaronera se encuentran ama­rrados luego que la veda del camarón silvestre entrara en vigor por seis me­ses.

La cara de los pescadores muestra desaliento, están conscientes que por seis meses tendrán que buscar dónde emplearse para sobrevivir. Al menos 280 jefes de familia dependen en Salina Cruz de manera directa de la captura del camarón.

“Ni en la refi, ni el Astillero hay chamba, ya veré dónde sacar para la papa”, son los comentarios de los pes­cadores que llegan a ver si necesitan algún ayudante para hacer las manio­bras de avituallamiento y rehabilita­ción de las artes de pesca.

En el muelle, los pescadores a bor­do de los barcos checan que las redes estén reparadas, comprueban que winches y cabos de arrastre estén de­bidamente engrasados, vigilan que los empleados de las hielerías carguen y trituren el hielo.

Cada pescador que está listo para zarpar se esmera en hacer sus manio­bras, sabe que es afortunado, pocos tri­pulantes saldrán a la pesca de escama. Con buen ánimo se disponen a termi­nar el avituallamiento para zarpar an­tes que los vientos obliguen a cerrar el puerto.

Uno de los armadores considera que esta vez están viviendo un pano­rama desolador, ya que se enfrentan al elevadísimo costo del diésel y el Gobier­no Federal no otorga subsidio a pesar que la pesca es una actividad que ge­nera alimentos y es una fuente de em­pleos, ya que por cada empleo directo genera poco más de 20 indirectos.

Asegura que para evitar que todos los tripulantes se queden sin trabajo, hacen el esfuerzo para invertir. De la Unión a la que pertenece zarparán seis barcos, pues de toda la flota de Salina Cruz sólo 19 barcos tienen permiso pa­ra la pesca de escama.

Para un viaje de 12 días requieren de 15 toneladas de hielo triturado, a mil pesos cada tonelada. Al menos 12 mil litros de diésel. “Poco más de 250 mil pesos. Si hay suerte, al menos sacamos los gastos y alguna ganancia, la pesca es incierta. También es posible que nos vaya bien”.

Los pescadores y armadores se ani­man y se apuran para sacar los barcos. Saben que el pescado se paga bien du­rante la Semana Santa. El pescado de calidad alcanza los cien pesos por kilo.

Los que no se embarcan deambu­lan, cerca del área donde amarran las embarcaciones, con la esperanza que en el último minuto algún tripulante por alguna razón extraordinaria deci­da no zarpar.