Pide Hungría a UE que le pague valla fronteriza

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El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió a la Unión Europea que pague la mitad de lo que le costó la valla construida en la frontera con Serbia

Ciudad de México.-

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, pidió a la Unión Europea (UE) que pague la mitad de lo que le costó la valla construida en la frontera con Serbia.

Dicho vallado fue construido para frenar a los extranjeros que trataban de cruzar su territorio durante la crisis de refugiados desatada en 2015.

La petición de Orbán figura en una carta que escribió al presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, para reclamar la mitad de la factura y su mantenimiento, cerca de 400 millones de euros de los más de 800 que costó.

El Gobierno húngaro consideró que se trata de una cuestión de solidaridad europea y destacó que otros países habían recibido apoyo financiero.

Añade que los contribuyentes húngaros están financiando la seguridad de toda la UE porque la valla blinda una frontera exterior del bloque comunitario.

“Con la construcción del cerco, la capacitación y despliegue de 3 mil agentes fronterizos, nuestro país está protegiendo no sólo a sí mismo, sino a toda Europa en contra del flujo de migrantes ilegales”, señaló Orban en la misiva.

El ejecutivo comunitario respondió que no financia muros, dan dinero para la protección de los pasos fronterizos, pero no para medidas extremas como las vallas.

“No estamos financiando la construcción de cercas ni barreras en fronteras externas. Apoyamos medidas de control fronterizo en fronteras externas. Como medidas de vigilancia. Como equipo de control fronterizo. Pero no financiamos cercos”, expresó el portavoz de la Comisión Europea Alexander Winterstein.

Además, le reprocharon que no acate las normas de acogida de demandantes de asilo.

“No debemos olvidar que la solidaridad es una vía de doble sentido. La solidaridad no funciona a la carta, tomando un plato como la gestión de fronteras y rechazando otro como las decisiones de reubicación que adoptó el Consejo Europeo”, respondió otra portavoz de la UE, según el diario español El País.

La Comisión Europea recalcó que Budapest ya había contado con apoyo de la UE en sus fronteras en el contexto de la crisis migratoria.

“Tomamos nota de que el Gobierno húngaro reconozca que la solidaridad es un elemento importante en la UE”, añadió el vocero en referencia a la actitud mostrada por el país en la crisis de 2015.

En ese año, se negó a acoger refugiados, pero también a participar en el programa de la UE que ofrecía reubicar en otros países comunitarios a algunos de los demandantes de asilo llegados a territorio húngaro.

Tras lo cual, Budapest optó por una decisión más drástica: evitar que entraran aplicando políticas de represión que vulneran abiertamente la norma europea.

En 2017, Budapest terminó de construir un segundo cercado en su frontera serbia, paralelo a la alambrada precedente, con cámaras térmicas y sistemas de alarmas.

Conforme a la agencia France Press, estas medidas fueron muy criticadas por representantes de la UE y organizaciones de defensa de los derechos humanos.

 

El ejecutivo comunitario respondió que no financia muros, dan dinero para la protección de los pasos fronterizos, pero no para medidas extremas como las vallas