División en Boca del Río exigen la destitución de agente municipal

Edicion Impresa

Las mujeres han montado un campamento y preparan alimentos que reciben de otras personas que exigen la salida del agente municipal

Un grupo de pobladores de Boca del Río mantienen tomada la agencia para impedir que el depuesto agente Marco Antonio Ruiz ocupe sus oficinas

 

Salina Cruz

Alfredo Acevedo Pétriz

Inminente el enfrentamiento entre pobladores de la agencia municipal de Boca del Río. Decididas las mujeres han instalado un campamento en pleno parque para evitar que el depuesto agente municipal Marco Antonio Ruiz, ocupe sus oficinas.

El conflicto y pugna en esa agencia municipal se recrudeció luego que Pemex anunciara el final del presupuesto para la limpieza del área que contaminó la refinería “Antonio Dovalí Jaime”, a mediados del mes de junio cuando ocurrió una explosión y posteriormente las lluvias inundaron la refinería.

La comunidad está dividida, un grupo exige la salida del agente municipal, otro grupo le brinda su respaldo.

Un grupo de pobladores de Boca del Río mantienen tomadas las oficinas de la agencia municipal y piden la renuncia del agente Marco Antonio Martínez Ruiz. “Marco no va a regresar a la agencia, vamos a defendernos con uñas y dientes”.

Las mujeres han montado un campamento y preparan alimentos que reciben de otras personas que exigen la salida del agente municipal.

Las oficinas de la agencia está ubicada en el parque, afuera cuelga una manta con la leyenda “El pueblo de Boca del Río exige la inmediata destitución del agente municipal C. Marco Antonio Martínez Ruiz. ¡Fuera Marco!”.

Acostumbradas a cocinar con leña, las mujeres se afanan en preparar la comida. “Anoche hicimos tamales. Acá estamos día y noche. Todo el pueblo”, presumieron.

“Marco no va entrar a la agencia, no vamos a quitar el dedo del renglón hasta que lo saquen del puesto porque no sirve para nada”, advirtieron.

“Nos pedía dinero porque dijo que iba a comprar un aparato de sonido para la agencia, y no hay nada, luego nos pidió 100 pesos para comprar una computadora y tampoco la compró”, añadieron las entrevistadas.

La comunidad se encuentra dividida, por lo que para evitar ser sorprendidos los inconformes pernoctan afuera de la agencia.