Sistema de justicia, debate necesario

Edicion Impresa

El Sistema de Justicia Penal Acusatorio Adversarial está por cumplir apenas un año de su implementación y ya se encuentra en entredicho. Es señalado porque supuestamente otorga garantías a los delincuentes de las que antes no gozaban, lo que dificulta el proceso legal y, en consecuencia, genera altos índices de evasión de la justicia aun cuando los acusados son culpables.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, reconoció en entrevista que, bajo esta lógica, la incidencia delictiva en la capital sí se ha incrementado. La del mandatario es una de las voces de entre los gobernadores de diversas entidades del país que señala al sistema de justicia penal como una herramienta que protege de más a los delincuentes y deja expuesta a la ciudadanía.

Mancera expresó que tan solo en la capital hay por lo menos 15 mil personas que en lugar de estar en prisión andan libres por la calle. No es el único gobernante estatal que se pronuncia en este sentido, puesto que la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago) ha señalado la necesidad de realizar reformas al sistema de justicia penal debido a los impactos que ha tenido en la seguridad pública de las entidades del país.

La gravedad de este asunto radica en que, contrario a su espíritu fundacional, se asume que el sistema de justicia no ofrece garantías de seguridad para la ciudadanía tal como está planteado. Se trata de un debate que debe darse en los espacios respectivos: ¿es funcional una estructura jurídica y legal que, al final del camino, no responde a las necesidades de justicia de nuestras sociedades?

Es necesario discutir hasta qué punto el Sistema está reconfigurando la seguridad pública, la cultura de la denuncia y la impartición de justicia. El diálogo debe orientarse hacia la forma en que está incidiendo en disminuir los niveles de impunidad y en si los delincuentes son procesados según los procedimientos diseñados para ello. Como marco del debate hay que tomar en cuenta a las voces que han pedido paciencia para el nuevo sistema, en el sentido de que los resultados no llegarían de forma inmediata.

Desde siempre, la justicia es uno de los grandes pendientes para la sociedad mexicana.

En un país en el que la ley continúa siendo moneda de cambio y en el que las instituciones encargadas de hacerla cumplir son las que más se resisten al escrutinio público, no solo es saludable sino necesario que se debata lo relativo al sistema de justicia penal. Lo que no se debe perder de vista es que el criterio principal es ofrecer garantías de justicia desde las instituciones públicas a la ciudadanía. Es oportuno que la discusión comience cuanto antes.