Toda mi obra me irrita mucho: Francisco Toledo

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El Fomento Cultural Banamex realiza un homenaje al artista oaxaqueño a través de una producción editorial en la que reúne en cuatro volúmenes 60 años de labor artística del juchiteco

MILENIO

Ciudad de México.-

Tras una investigación exhaustiva, el Fomento Cultural Banamex presentó una producción editorial notable en la que reúne, en cuatro volúmenes, 60 años de labor del artista oaxaqueño.

Recopilar en una obra editorial las seis décadas de trayectoria artística de Francisco Toledo, el artista vivo más representativo de México, fue el reto que asumió Fomento Cultural Banamex al realizar un proyecto de investigación único en su género, debido a que reúne por primera vez la producción plástica del creador oaxaqueño.

Andrés Albo, el director de Compromiso Social de Citibanamex, dijo que con la obra Francisco Toledo, conformada por cuatro volúmenes, se le ofrece un homenaje “al que creemos es el artista más significativo de nuestro país. En la publicación se puede observar la versatilidad de Toledo, sus cambios, sus inquietudes y sus curiosidades en los distintos periodos durante toda su trayectoria.

Fue una labor de detective localizar e incluir la numerosa producción artística de Toledo incluida en este libro: “por eso nos parece que nuestra labor editorial es una aportación a la cultura mexicana”, añadió Albo.

En esta hazaña, el crítico e historiador del arte Juan Coronel Rivera realizó una exhaustiva investigación en la que colaboró por poco más de seis años el equipo editorial de Fomento Cultural Banamex.

La ayuda de Toledo para dar con su obra fue fundamental; él tenía mucha claridad de dónde se encontraban sus creaciones en diferentes partes del mundo, todo un rastreo.

Cuando se le planteó tal iniciativa a Toledo le pareció que era una idea algo extravagante, porque entre sus muchas virtudes está la modestia; pero con la insistencia y perseverancia de Fomento Cultural Banamex y de algunos amigos comunes, se concretó este sueño.

“La aportación de Citibanamex es tener un valioso testimonio para festejar al maestro Toledo como una joya, como lo mejor de México. Es un libro que no existe; nunca se ha realizado nada, por mucho, con el detalle y con el cariño con el que Fomento Cultural y Cándida Fernández de Calderón hicieron esta recopilación”, abundó el director de Compromiso Social de Citibanamex.

Es un documento no acabado, ya que el próximo año saldrán los dos volúmenes restantes; por lo pronto, de los dos primeros tomos se publicaron 10 mil ejemplares.

Antropología y son

La obra Francisco Toledo, a decir de Ernesto Torres Cantú, director general de Citibanamex, es una revisión documental e iconográfica apoyada con las reflexiones y el análisis de curadores, historiadores, escritores y críticos de arte, que dan cuenta de los cuatro periodos de la vasta y polifacética producción del artista oaxaqueño, de quien pudieron localizar más de 7 mil obras, de las cuales 2 mil aparecen impresas.

¿Qué representa para usted este proyecto editorial sobre su producción plástica?

¡Ah! Pues una lata, por lo que ha representado recordar cosas que hice hace 50 años que ya había olvidado y que ahora aparecen en un libro. Pues me causa sorpresa y un poquito de decepción: fue hace muchos años cuando aparecí en la escena artística de París y, bueno, había entusiasmo de coleccionistas y de críticos; pero ahora, viéndolas, no me explico por qué hay muchas obras, no las veo tan importantes. Pero a lo mejor no sé ver mi trabajo; como siempre, el artista es el que menos puede juzgar su trabajo, y son los otros los que a veces lo hacen mejor, con más justicia.

¿Se siente reflejado en este proyecto editorial?

Pues yo estoy más bien opaco, no me reflejo. Tengo el libro, pero no lo veo y me causa cosa verlo, porque es como ver el pasado. Toda mi obra la mantengo a distancia y me irrita mucho, porque no me gusta o me gusta a medias, porque pudo haber sido y no fue, por las dudas, lo superficial que puede ser por no terminar. No sé, es muy complicado explicarlo.

¿Esperaba más de ese pasado de París y de Londres?

Sí, pero eso no es culpa de nadie más que del tiempo; o sea, hace 50 años hubo coleccionistas y galeristas y toda esa obra se dispersó, y la gente de esa época ya se murió. Los galeristas y las galerías con las que trabajé murieron, ya cerraron, y los coleccionistas igualmente. En aquel entonces yo era un muchacho de 20 años y mi galerista era Karl Flinker, quien ya murió hace como 20 años; cerró su galería y no hubo un archivo que diera cuenta del paradero de mi obra. Muchas obras se dispersaron sin un registro fotográfico que diera cuenta del destino de cada cuadro. Entonces los cuadros más o menos buenos que yo recordaba no los tuvimos a la mano porque no encontramos a los coleccionistas, ya sea porque se murieron o vendieron y pasaron de mano en mano. Mucha obra no se pudo localizar pero, bueno, para la segunda versión a lo mejor podamos encontrar cuadros que me hacían pensar que era un buen pintor.

¿Este trabajo editorial es el catálogo razonado de Toledo?

No. Lo que encontraron no fue todo lo que he realizado porque yo produje mucho en París; nunca en mi vida he trabajado tanto como en esa época, cuando llevaba una vida bastante solitaria y no me dedicaba más que a eso, pues pintaba para no llorar mis tristezas.

Entonces, trabajé tanto que en un año se pudieron hacer exposiciones en París, Londres, Alemania, Suiza y Nueva York. Había tanta obra, y de toda esa producción sí se encontró algo pero, a mi modo de ver, no todo.

Juan Coronel lo considera fotógrafo, artista gráfico, escultor, ceramista y pintor. ¿Usted cómo se define?

Hago todas esas monerías pero no me definen, o lo hacen a medias. A mí me hubiera gustado cantar en zapoteco en un trío en Juchitán y hacerlo en las cantinas. Eso me faltó en la vida. Me hubiera gustado ser historiador, realizar estudios de antropología; me interesó siempre la cultura zapoteca del Istmo, me gustó muchísimo, y viajaba por todas las comunidades zapotecas investigando y preguntando. Creo que eso me definiría mejor: como alguien que abre su propia cultura, su lengua. Pero no lo llevé a cabo, no pude hacerlo, me salí de allí, y fue entonces que me quedé con la pintura. He llegado a pensar que pude haber sido un buen antropólogo o u buen cantante de son.

“Aunque dicen que nunca es tarde, yo ya tengo la voz cansada, ya no, y nunca tuve buena mano para la guitarra. Son deseos que no se cumplieron, también porque no tenía las facultades”.

Cómo ve la situación en Oaxaca con el nuevo gobernador, Alejandro Murat?

El pobre apenas tiene semanas en el cargo; digo pobre en el sentido de que le toca un estado en desorden, en pobreza, saqueado. Entonces creo que para arreglar todo eso no le va a dar tiempo, seis años no serán suficientes para ordenar el desmadre que han dejado los gobernadores anteriores. Le va a tocar una Oaxaca muy convulsa y muy áspera.

¿Y a México?

Desde Oaxaca el país se ve como un gran desastre, y culpa de esta situación, en gran parte, se debe a la mala administración de los políticos, de los partidos, de los diputados, de los senadores. Vivimos en un país al que le falta honestidad, capacidad, todo el país está mal. Si se compondrá o se pondrá peor, no sé. Guerrero es una vergüenza, y no veo por dónde está la solución.