Obama presume haber ‘golpeado’ al Estado Islámico

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El Presidente estadunidense aseguró haber dañado al grupo terrorista ‘en su columna vertebral’, pero pidió una estrategia a largo plazo

Washington.-

El Presidente Barack Obama, aseguró que EU, junto a la Coalición Internacional, golpeó al grupo yihadista Estado Islámico (ISIS) “en su columna vertebral”, pero instó a que el país desarrolle una estrategia antiterrorista “inteligente”, con perspectiva y a largo plazo.

“Estamos rompiendo la columna vertebral del ISIS, estamos quitándoles sus refugios. Y hemos gastado en ello 10 mil millones de dólares en dos años, la misma cantidad que solíamos gastar en un mes en el cénit de la guerra de Irak”, dijo Obama en su último gran discurso sobre seguridad nacional desde Tampa.

En ese sentido, el mandatario destacó que el plan contra el grupo yihadista, la mayor amenaza a la que se ha enfrentado desde que llegara a la Casa Blanca, ha sido “implacable, sostenible y multilateral”, rasgos que considera imprescindibles para enfrentar los peligros que afronta el mundo.

Obama presumió de que su Administración no ha sufrido ningún gran ataque en suelo estadunidense, pero reconoció que el próximo 20 de enero, cuando ceda el testigo al republicano Donald Trump, será el primer mandatario de EU en completar dos legislaturas en guerra al no haber podido acabar con la que heredó en Afganistán.

Sin hacer una alusión directa a quien será su sucesor, Obama apostó por una estrategia antiterrorista a largo plazo, no solamente basada en lo militar, sino también en la inversión extranjera y en la diplomacia.

Un dólar gastado en desarrollo merece más la pena que el dólar gastado en luchar en una guerra”, afirmó Obama, quien insistió en que ese concepto es bien sabido por los generales estadunidenses.

En ese sentido, el mandatario destacó que el plan contra el grupo yihadista, la mayor amenaza a la que se ha enfrentado desde que llegara a la Casa Blanca, ha sido “implacable, sostenible y multilateral”, rasgos que considera imprescindibles para enfrentar los peligros que afronta el mundo.

Obama presumió de que su Administración no ha sufrido ningún gran ataque en suelo estadunidense, pero reconoció que el próximo 20 de enero, cuando ceda el testigo al republicano Donald Trump, será el primer mandatario de EU en completar dos legislaturas en guerra al no haber podido acabar con la que heredó en Afganistán.

Sin hacer una alusión directa a quien será su sucesor, Obama apostó por una estrategia antiterrorista a largo plazo, no solamente basada en lo militar, sino también en la inversión extranjera y en la diplomacia.

“Un dólar gastado en desarrollo merece más la pena que el dólar gastado en luchar en una guerra”, afirmó Obama, quien insistió en que ese concepto es bien sabido por los generales estadunidenses.

Aunque destacó sus victorias en materia antiterrorista, como la muerte de Osama Bin Laden, o la exitosa campaña contra Al Qaeda, de quien que dijo “no es ni la sombra de lo que fue”, Obama admitió que en estos años han surgido nuevas amenazas, como el terrorismo nacional de los “lobos solitarios” con los tiroteos de San Bernardino (California, 2015) y Orlando (Florida, 2016).

Los terroristas no son “la vanguardia del nuevo orden mundial”, son “matones y asesinos y deben ser tratados como tal”, aseveró en referencia al uso de la propaganda en las redes sociales que están alimentando este tipo de episodios.

Por ello, el mandatario insistió en que “la gente y las naciones no toman buenas decisiones cuando se dejan llevar por el miedo”, y llamó a una estrategia sostenida que no excluya a determinados grupos sociales, como los musulmanes.

“Debemos estar orgullosos del gran progreso que hemos hecho en estos ocho años. Mantener nuestros valores y unirlos a nuestro Estado de derecho no es una debilidad, es la mayor de nuestras fortalezas”, aseveró, en alusión a los principios de libertad e igualdad que refleja la Constitución estadunidense.