Muere en tiroteo y superhéroes lo despiden vestido de Batman

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A Jacob le gustaba hacerse el superhéroe, imaginarse como el tipo bueno, dijo el reverendo, quien alentó a honrar los deseos de Jacob perdonando al adolescente que lo mató

Excélsior

Anderson.-

Esto escribió en su Facebook Eduardo, un habitante de Anderson, Carolina del Sur, el miércoles pasado:

Hubo un tiroteo en una escuela primaria de aquí, qué loco que en un pueblito como Anderson sucedan cosas así… ya no se sabe ni qué onda! Cuando fuimos a recoger a Nathan de la escuela todo Anderson estaba lleno de policías y helicópteros, algo inusual para un pueblo como éste”.

Y el sábado pasado:

“Mala onda que del tiroteo que hubo una maestra y 2 niños de kínder resultaron heridos; Jacob de 6 años fue disparado en la pierna, la bala destrozó su arteria del fémur, perdió 70 por ciento de sangre y desgraciadamente hoy murió en la tarde! Qué mala onda, el ambiente aquí está muy triste, sobre todo porque somos del mismo pueblo, además que solo tenía 6 ańos…”

Sí, el pequeño Jacob perdió la batalla días después del tiroteo en su escuela, en Townville, SC.

El cuerpo de Jacob Hall, de 6 años, estaba disfrazado de Batman para su funeral, y muchos de los más de mil dolientes se presentaron en traje de superhéroes para homenajear a la pequeña víctima de otro tiroteo en una escuela estadunidense.

La madre del niño, inútilmente tratando de contener las lágrimas, lució un traje de Robin.

La familia de Jacob les había pedido a los dolientes que celebrasen al niño vistiéndose como los superhéroes que le gustaban y muchos lo hicieron. Varios Capitanes América y Mujeres Maravilla pasaron junto al pequeño féretro azul, junto con Superman, Tortugas Ninjas y Power Rangers.

Sus maestros llegaron con capas azules y máscaras de las Tortugas Ninjas y el nombre de Jacob.

A Jacob le gustaba hacerse el superhéroe, imaginarse como el tipo bueno, dijo el reverendo David Blizzard. Alentó a honrar los deseos de Jacob perdonando al adolescente de 14 años acusado de matarlo en la Escuela Primaria de Townsville.

“Yo sé lo que Jacob me diría”, relató Blizzard que le dijo la madre de Jacob, Renae Hall. “Él diría. ‘Mamá, perdona a ese niño y ámalo como Jesús lo ama, porque Jesús lo ama’. Eso es exactamente lo ue Jacob probablemente diría”.

La semana pasada, un chico de 14 años mató a su padre en su casa y después condujo una camioneta hasta la escuela primaria de Townville, donde la estrelló contra el cerco del patio y luego empezó a disparar. Jacob, otro niño y una maestra fueron alcanzados por las balas. El otro alumno y la maestra recibieron tratamiento y el alta el mismo día.

Una bala alcanzó a Jacob en la arteria principal del muslo. Fue transportado a un hospital en Greenville, donde murió el sábado.

Más de 500 personas atestaron la iglesia. Centenares más vieron el servicio por internet en el gimnasio y el edificio juvenil, y otros esperaron afuera de la Iglesia Bautista de Oakdale.

Los estudiantes no volverán a la escuela primaria de Townville hasta el jueves. Pero las otras cinco escuelas del distrito planeaban homenajear a Jacob con un Día del Superhéroe, con empleados y estudiantes en disfraces.

El distrito escolar además guardó un minuto de silencio a partir de las 13:42 horas, para marcar la exacta semana desde el tiroteo.

‘ESCULPIDO EN QUESO’

Jacob Hall luchaba por su vida en el hospital Greenville Memorial después de que una bala le diera en la arteria principal de una pierna, lo que resultó en daño cerebral de consideración debido a la pérdida de sangre.

Murió el sábado a la una de la tarde. La policía informó que Jacob, otro estudiante y una maestra de primer grado en la escuela primaria Townville fueron heridos de bala por el adolescente, que acababa de matar a su padre en la casa de ambos.

Después de cometer el homicidio, el adolescente —que carecía de la edad para tener una licencia de manejo— condujo una camioneta pickup casi cinco kilómetros por un camino rural, se estrelló contra la escuela y comenzó a disparar con una pistola.

Las víctimas resultaron heridas de bala cuando se abría una puerta para el recreo.

Una maestra que escuchó el primer disparo logró poner a salvo a otros estudiantes dentro, dijo la superintendente Joanne Avery, del distrito escolar cuatro de Anderson.

“Jacob iba a hacer grandes cosas y debido a un crimen sin sentido cuyo por qué tal vez nunca nadie sabrá, esa pequeña vida fue segada muy joven”, dijo su tía abuela Rebecca Hunnicutt al canal WYFF antes del fallecimiento del pequeño.

“Jacob es uno de esos chicos que uno juraría estaba esculpido en queso. Muy hermoso por dentro como por fuera”.

El adolescente fue acusado el viernes como delincuente juvenil; le imputaron homicidio y tres cargos de intento de homicidio.

DRAMA INTERMINABLE

De un muro de Face:

“…El ambiente aquí está muy triste; solo tenía 6 años”.

El pueblo entero está conmovido. Ningún superhéroe es capaz de detener esas balas que hacen dormir a los niños para siempre.

Más de 500 personas atestaron la iglesia. Centenares más vieron el servicio por internet en el gimnasio y el edificio juvenil, y otros esperaron afuera de la Iglesia Bautista de Oakdale